Hoy, como todas las mañanas, me levante para salir con mi madre a practicar el deporte que más odiamos: la cacería de unas bestias que andan sueltas por la ciudad contaminando todo a su paso... unas bestias amarillas llamadas comunmente MICROS. Claro que hoy por ser jueves, tuve el privilegio de quedarme pegada en las sábanas, ya que entro más tarde a la universidad y no era necesario salir en la búsqueda de la bestia tan temprano. Cuando íbamos saliendo de la casa, llamáron a mi acompañante en la cacería y le dijeron que tiene que ir a un procedimiento (trabajo de la oficina) y debía estar a las 8.00 am ahí, así que la cacería se vería interrumpida y mi querida madre solo me dejaría en mi escondite (paradero) para subirme a la tan anhelada micro que me llevaría a mi destino.
Eran las 7.55 am cuando estaba ya instalada en el paradero de Pedro de Valdivia con Sucre esperando que pasara la acogedora micro, que por cierto es la única que me sirve desde ahí, que me llevaría a mi templo del estudio. Por mientras que esperaba, me fijé en las otras micros que se repetían por lo menos cada 2 minutos...371, 429, 620, 375, 429, 371... Cuando ya eran las 8.05 vi a lo lejos la micro que me servía... 638 al fin!! Ya estaba lista esperando el momento exacto para saltar sobre mi presa y atacar, cuando inesperadamente se cruza otra bestia que según la gente importante del país nos mejoraría la vida a todos los que usamos diariamente el transporte público, unas bestias blancas con verde conocidas como TRANSANTIAGO o, como muchos les dicen, "cuncuna". Y como suele pasar, la 638 cambió de pista y siguió de largo. La verdad es que me enojé, pero me dije que aún tenía tiempo y podría esperar un rato más.
Mientras seguía en mi espera de la micro, me di cuenta de que había una gran cantidad de micros que me incitaban a tomarlas y llegar a dos lugares a los que hubiera preferido llegar: a la Av. Las Condes (a la casa de una gran amiga; la pulguis) o a Providencia (donde queda mi segunda casa, es decir, mi colegio). Y así estuve al rededor de 20 minutos luchando conmigo misma: cumplir con mi deber de estudiante v/s mi anhelo de irme a otro lado. Y en esos pasados 20 minutos vi de nuevo a mi presa que se acercaba nuevamente a mí, pero había un problema: justo en ese momento una maldita cuncuna se detuvo justo frente a mi escondite porque una sra la tenía que cazar, así que nuevamente la 638 logró escapar de mis garras!
Enojadísima, frustrada y hechando el rosario de lindos garabatos hacia mis adentros para que las personas que estaban cerca no me miraran con cara de rara, me volví a sentar en el paradero y para calmarme me dije "la tercera es la vencida, esta no se me escapa"... Y seguí esperando y mirando a las demás micros y noté que me estaba volviendo una experta en bestias amarillas y que podría ponerme a trabajar como los famosos "sapos" o "loros" y podría ganar unos pocos pesos que mucha falta me están haciendo, ya que aún no tengo mi anhelado pase escolar.
Esperé otros 15 minutos hasta que volvió a pasar la micro... OH YEAH! ahora sí me pude subir, iba llena, pero por lo menos ya estaba adentro... y por mientas que le pagaba al chofer los $350 pensaba: mañana volverá a ser lo mismo...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentario:
pulguis!!!!!!!! pucha por q tenias que luchar lo mejor habria sido que te tomaras la micrito pa mi casa no ma lo hubieramos pasado chancho o no?????? pucha amiga yo te juro q creo q les regalan la licencia a los micreros pero bueno que se le va a hacer ellos mandan jajajajajajajaa
te kiero demasiadooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
un besote gracias por el post!
Publicar un comentario